9Nota Final
Puntaje De Lectores: (1 Voto)
6.9

“El concepto es el concepto”, como aclaró el personaje de Manuel Manquiña en la película Airbag. Y en el nuevo álbum de Triángulo de Amor Bizarro el concepto se eleva alto, más que en ningún otro de sus trabajos. Hay quien dice que un disco conceptual esconde una insuficiencia creativa, que faltos de ideas para crear canciones las bandas se lanzan al terreno de la uniformidad temática. Sin embargo, con canciones como las que contiene Salve Discordia esta hipótesis se desmonta de inmediato. El resultado, por el contrario, es un nuevo (gran) paso hacia delante de una de las bandas más talentosas de la escena nacional. Un cuarto álbum inmenso que, sin traicionar la identidad de la banda, le otorga una nueva dimensión al universo sónico de los gallegos.

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El tema inicial de Salve Discordia es “Delirio Estigio”, el primer single que conocimos del álbum. El infernal título depara una atmósfera oscura y enigmática, con cadencias cercanas al reggae que desembocan en una fulgurante explosión noise. Le sigue una potente composición marca de la casa, “El gallo negro se levanta”, con un ritmo trepidante y unas guitarras pesadas. De ahí, faltos de aire, pasamos a la frescura de “Barca quemada”. La dulce voz de Isa contrasta con una inquietante melancolía en las melodías, todo ello soterrado bajo una lápida shoegaze que se va espesando. La cuarta pista es “Seguidores”, un medio tiempo en el que los sintetizadores aportan un envoltorio perfecto para una canción que gana en intensidad a medida que avanza, mientras Isa se entrega en su interpretación vocal con reminiscencias rancheras. Le llega el turno a “Baila Sumeria”, hit incontestable del conjunto, que sigue la estela de “De la Monarquía a la Criptocracia” y “Estrellas místicas”. Sus sonoridades ochenteras, ligadas a New Order por ejemplo en el riff principal y los sintetizadores, y su ritmo la convierten en una pieza ideal para las pistas de baile indie.

También hay espacio para el rock ruidoso de manual en Salve Discordia, ese que recuerda a Jesus and Mary Chain y su combinación de noise y rock and roll, como es el caso de “Cómo encontró a la Diosa”. Sonido cavernoso, percusión por momentos primitiva y un final demoledor. Y de ahí al shoegaze más noventero, al estilo de My Bloody Valentine, que sale a pasear en “Qué hizo con ella cuando la encontró”. Balada de reproche amoroso, de confesión, de agridulce redención. A continuación, la oscuridad se apodera del ambiente una vez más en “Nuestro siglo fnord”. Es una oscuridad ruidosa y nerviosa, salpicada por los sintetizadores. Después, como si el disco fuera una escalera y cada canción un peldaño, llega otro de los momentos álgidos: “Euromaquia”, apabullantes guitarras, la batería apretando las tuercas al máximo y toda la rabia del mundo saliendo a chorros por la boca de Rodrigo, flanqueado por los irresistibles coros de Isa. El desfase ruidoso alcanza aquí su apogeo, pero aún falta más. La acelerada “Luz del alba” toma el testigo, desprendiendo influencias de los Ramones pasadas por el tamiz de Jesus and Mary Chain o Raveonettes. Y llegamos al último corte, “O Salve Eris”, una liturgia negra en la que el bajo predomina junto a una percusión mecánica. La guitarra, punzante pero sutil, despierta en la parte final acompañada de un revitalizado cambio de ritmo y de los alaridos de Rodrigo para poner la guinda. Un cierre a la altura de un disco mayúsculo.

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Una vez trazado el mapa sonoro de los once temas que conforman Salve Discordia, pasemos a la literatura. He procurado no mencionar ningún aspecto relativo a las letras hasta este momento, pues creo que merecen un análisis, si bien este no es el lugar. Lo primero que llamó mi atención al escuchar el cuarto álbum de los gallegos es que las voces han subido varios puntos su volumen, asomándose entre la nebulosa noise. Quizás cansados de que la crítica considerase que prestaban menos atención a sus letras que a todo lo demás, también el libreto del disco es el menos lioso de toda su discografía, con permiso de su debut. Así que allá que fui y me encontré con fnord, Eris, Discordia… Google es una maravilla, porque unos minutos después estaba al día sobre el discordianismo, una religión entre la broma y la seriedad fundada a finales de los años 50 que sostiene que lo único existente es el caos, más allá del ilusorio orden o desorden.  Volví a darle al play, eché un vistazo más concienzudo a la estridente portada y, efectivamente, muchas cosas cuadraban. Para mi desgracia, muchas otras aún no.

Y es que otra característica fundamental de Triángulo de Amor Bizarro es la ambigüedad de sus letras que permiten múltiples lecturas, desde lo político hasta lo sentimental. Incluso el libreto se cuida de dibujar un borrón sobre alguna que otra frase imposibilitando su comprensión o contradiciendo algo que estábamos seguros de haber oído. Hay simbología y hay elementos recurrentes. Por ejemplo, lo medieval, lo marino, los colores, la serpiente, lo mágico, etc. Y, además, hay frases imborrables, como la proclama “la ciencia es mentira sin ti” en “Baila Sumeria”, o la declaración suprema de amor en “Qué hizo con ella cuando la encontró” y su “habría votado a la derecha por ti”, o la rabiosa “Europa es una zorra” de “Euromaquia”. Puede que me haya inventado alguna cosa, pero sin duda invito a cualquiera a sumergirse en todo esto.

Triángulo de Amor Bizarro son guitarras enérgicas y poderosas. Son el incontestable cabalgar de la percusión. Son líneas de bajo que piden protagonismo engordando las bajas frecuencias. Son las voces de Isa y Rodrigo turnándose, cada una con sus virtudes y sus matices. Pero también sintetizadores que encuentran su lugar natural sin traumas. Son una mezcolanza de influencias y de estilos que suman sin desentonar. Son letras enigmáticas que siempre esconden algo más de lo que la primera escucha revela. Son irreverencia. Son ruido. Son caos. Y Salve Discordia, un discazo.

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"La información no es conocimiento. El conocimiento no es sabiduría. La sabiduría no es verdad. La verdad no es belleza. La belleza no es amor. El amor no es música. La música es lo mejor." FZ

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