‘Magnolia’, el último trabajo de Rufus T. Firefly, se estrenó hace poco más de un mes y todavía seguimos creyendo que podrá llegar a ser uno de los discos nacionales del año. Es por ello que eran muchas las inquietudes que envolvían este disco y nos sentíamos en la obligación de resolverlas.

Desde que salió a la luz Río Wolf se esperaba que ‘Magnolia’ fuese uno de los discos del 2017, cosa que se confirmó cuando lanzasteis tanto la reserva anticipada de este como su streaming en Spotify. ¿Os esperabais esa respuesta del público?

Sabíamos que había muchas expectativas con este disco, por todo lo que pasó con Nueve, pero la verdad es que nos ha desbordado tanto cariño. Nos sentimos muy agradecidos a toda la gente que nos escribe diciéndonos que el disco le ha emocionado. Ahora lo que tenemos es muchas ganas de celebrarlo con ellos en los directos.

También hicisteis un semi-acústico en el Café la Palma para los 50 primeros que reservaron vuestro disco. ¿Cómo os sentisteis en el escenario? ¿Fue duro, o difícil, mostrar por primera vez ‘Magnolia’ en su versión más íntima, más ‘pura’?

Fue difícil. Es un disco muy complejo e introspectivo y mostrarlo cara a cara al público nos costó. Pero la respuesta de la gente fue increíble. Todo el mundo súper respetuoso, y además haber podido hacerlo en el Café La Palma hizo que nos sintiéramos como en casa. Ojalá todos los conciertos que hagamos vayan tan bien como aquel.

En este concierto mencionasteis que estuvisteis ‘a punto’ de no seguir con el proyecto al haber perdido a la mitad de ‘Rufus T. Firefly’, ¿qué se os pasó por la cabeza para poder llegar a esa tesitura?

Sí. Era muy raro para nosotros continuar sin Sara y sin Alberto. Siempre hemos estado muy unidos estimaos que el espíritu de Rufus se desvanecía, pero en realidad lo que ha pasado es que el espíritu ha mutado en lugar de desaparecer. Se han marchado seres queridos y han entrado Rodrigo y Miguel que son seres igual de queridos. Nos lo han puesto muy fácil para poder seguir, pero sobre todo, sentíamos que aún había cosas que contar y que hubiera sido un crimen no hacerlo.

Pero aún así habéis hecho dos magníficas incorporaciones a la banda y que han mantenido (incluso mejorado) el nivel sonoro de la banda, ¿cómo llegaron a la banda y qué os han aportado en este nuevo disco?

La premisa ha sido que no queríamos a nadie que sustituyera a Alberto y a Sara. Queriamos que Miguel y Rodrigo hicieran lo que saben hacer y es bonito como la personalidad de cada músico hace que el sonido de la banda entera vaya hacia otro lugar. No creo que sea un lugar mejor ni peor, simplemente es otro lugar.

Es bien sabido el espíritu ‘freak’ de Víctor, tanto en las letras como en algunos títulos de el disco. ¿No ha habido alguna vez en el que digáis: ‘Tío, Victor, eso es demasiado freak para hacer una canción’?

Ninguna, pero al contrario sí que nos ha pasado muchas veces. “Esto no lo vamos a hacer es demasiado normal”.

A raíz de la pregunta anterior, ya habéis hecho una canción a Star Wars, habéis mencionado a Arya Stark, a vuestro querido Thom Yorke… ¿A quien le queréis dedicar una canción que aún no hayáis hecho?

Las referencias son infinitas, la verdad. No lo pensamos demasiado. A veces es tan sencillo como que la noche anterior a la que escribiste la letra estuvieras tomándote una copa en un garito y sonara Led Zeppelin. Creo que son las canciones las que mandan, nosotros tenemos poco que ver ahí.

Mencionando a Thom Yorke, creo que este es el disco en el que más os asemejáis al sonido de Radiohead. Podría considerarse hasta una oda al ‘A Moon Shaped Pool’.

Pues la verdad es que algunos medios nos han dicho que este es el disco que más nos aleja de Radiohead de todos los que tenemos. Supongo que es una cuestión de percepción. Radiohead siempre estará ahí en todos nuestros discos, como los Beatles, como los Smashing Pumpkins, como Nirvana, como todos los grupos que nos flipan y nos influyen. No vamos a inventar nada. Nadie puede inventar nada.

‘Nebulosa Jade‘ fue una de las canciones que casi dejáis fuera del disco, pero es una de las más queridas (de mis favoritas de Magnolia junto a ‘Tsukamori’), siendo un poema de amor freak, llegando a la Estrella de la Muerte que tenemos cada uno en el pecho. ¿Cómo surgió la letra? ¿Hubo consenso para acabar incluyéndola en el disco?

A todos les encantaba. El problema era personal, porque es una canción demasiado íntima y no sabía si quería exponerme tanto. Pero lo cierto es que si vamos con la honestidad por delante hay que hacerlo hasta el final. Estoy muy contento de que al final forme parte de este disco y de que la gente la haya entendido.

La edición especial del disco tiene numerosas sorpresas: una caja que muestra el CD como una flor cuando lo abres, los psicodélicos prints de Julia, e incluso un toque a ‘Magnolia’, haciéndolo una maravilla visual, sonora e incluso olfativa. ¿De quien fue la idea y cómo surgió? ¿En el próximo tendremos que saborear algo o tendrá un tacto especial?

Todo esto fue idea de Julia. Le expliqué lo que tenía en la cabeza para el concepto del disco y ella quiso llevarlo al extremo. Quería que este disco no sólo se escuchara si no que también se viera y se oliera. Es increíble todo lo que ha hecho.

El próximo 22 de abril ofreceréis otro concierto en Madrid. ¿Nos podéis adelantar un poco lo que veremos, u oiremos? ¿Habrá sorpresas?

Queremos que ese directo sea un auténtico viaje. Que la gente que lo vea se olvide de todo durante una hora y media y vuele con nosotros. Habrá sorpresas por supuesto.

Foto destacada: Publico.es

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