El día 6 de marzo llega a España la película argentina Refugiado, de Diego Lerman. Pero para nosotros ha llegado una semanita antes. Hemos tenido el privilegio de asistir al prestreno del film en los cines Princesa.

La película trata sobre Laura, una mujer maltratada que huye de su marido con su hijo Matías. A través de los ojos del joven Matías de 7 años iremos viviendo cada momento de esta huida, con el fin de encontrar un lugar seguro donde vivir.

Refugiado es una película de personajes, de sentimientos que calan en el espectador como si de vivencias propias se tratase. El tema en sí no es novedoso, pero sí lo es el enfoque; el punto de vista está puesto en el hijo, un espejo de inocencia a través del cual vemos los hechos. Esta característica puede llevar al espectador al desconcierto a la hora de ver cómo se suceden los acontecimientos, sin embargo, bajo la mirada de un niño todo es posible. Al final, la película es una perspectiva distorsionada, y a la vez muy real, de un caso de violencia de género; en la que pesan más los sentimientos de los personajes que los propios hechos, lo que hace que no se necesite un final de acciones, sino de reconciliaciones de los propios personajes consigo mismos.


No obstante, ésta es nuestra opinión sobre el film. Y no queremos que os quedéis sólo con ella. Por ello, hemos entrevistado al director, Diego Lerman, para que nos cuente su punto de vista y nos explique el origen de sus ideas para, éste, su cuarto largometraje y su desarrollo.

 

Pregunta. La idea de la película te llegó sin buscarla, cuéntanos, ¿cómo fue?

Respuesta. La película nace de una anécdota: yo un día llegando a la productora en Argentina, en una puerta había sangre y muchos medios de comunicación. Lo que ocurrió fue que un hombre disfrazado de viejo le había disparado ocho veces a su exmujer delante de las hijas de ambos que habían dejado en el colegio de enfrente. Y, bueno, lo primero que experimenté fue un choque con la realidad, un shock. Y a partir de aquí empecé a estudiar este caso en concreto, que fue bastante resonante dentro de los muchos casos de violencia de género que hay en Argentina.

 

P. ¿Cómo fue el proceso de desarrollo de tres años de la película?

diego lerman

Diego Lerman, director de Refugiado

R. La investigación derivó en diferentes aristas, entreviste a muchas mujeres en estas mismas situaciones, visité refugios… Y después con la decisión más concreta de hacer una película me interesaba la visión de un nene frente a una situación de violencia. Queriendo contarlo a través de un viaje, una road movie basada en la relación madre e hijo forzados por una situación de violencia, donde está contado por momentos con elementos de thriller meramente cinematográficos.

Y después, lo que hice con la película a lo largo de los tres años, fue tener un constante correlato con la realidad cotidiana que venía del lado de lo que vivíamos en los medios y los casos concretos de las mujeres que entrevistábamos que eran realmente íntimos y desgarradores. Mujeres, a las que luego les ofrecimos trabajar en la película como extras.

P. Teniendo en cuenta el hecho que te inspiró, ¿por qué optaste por un formato más realista y no por algo más espectacular como era el hecho en sí?

R. No sé si decir real… hay decisiones muy conscientes, primero subjetivas y personales meramente de lo que me interesa del cine; y después, morales. Lo que no me interesaba mostrar era la violencia explícita. Algo que hacen los medios de comunicación que se centran en los detalles más amarillistas.

Para mí, todo esto es un aspecto muy pequeño para la dimensión de todo lo que genera esa violencia que es la digresión, en este caso, de la familia de Laura y  la descomposición en un nivel más general de la sociedad atravesada por este tipo de violencia.

Por ello me interesaba mucho más lo que sucede después, las idas y vueltas, las sensaciones que genera, los miedos… y dejar fuera de campo la violencia explícita. Se trata de crear un rostro posible de los tantos, una decisión que me pareció interesante abordarlo desde ese punto de vista cinematográfico.

 

P. ¿El tomar esta decisión influye en haber elegido la perspectiva de un niño para contar la película? Un niño que al final es casi el más maduro.

R. La película cuenta el arco de maduración desde un lugar muy ingenuo e inocente hasta tomar una decisión que la madre es incapaz de tomar. Pero en el punto de vista del nene era algo que me seducía mucho, me seduce mucho, y quería abordarlo con el cine y me pareció un borde cinematográficamente muy atractivo que tenía que ver con la mirada de los niños frente al mundo y cómo a esa edad construyen el mundo y son esponjas que van absorbiendo conocimientos y van interrogando de la manera más inocente y a la vez sabia de sentido común de “¿por qué si te quiere te hace daño?”.

Un choque con el mundo adulto que da por sentadas cosas desde orden al de las injusticias del mundo adulto con las que vivimos diariamente y de alguna manera aceptamos que un nene en su mirada más revolucionaria se pregunta porqué existe esto de esta manera si podría ser de otra.

 

P. ¿Cómo ha sido el estreno y la distribución de la película?

R. A la hora de estrenar, estrenamos en Cannes en mayo y después hice un recorrido de festivales. Pero comercialmente, la proyectamos en Argentina el 30 de Octubre y todavía está en algunos cines.

Lo que hicimos fue un camino comercial muy tradicional de estrenos. Con Julieta Díaz, la protagonista muy conocida a la cabeza. A lo que se le sumó una serie de proyecciones con charlas y debates en otro tipo de ámbitos con jueces, mujeres afectadas… Entonces hay algo de toda la experiencia de la película que sigue gestándose.

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