Ayer tuvimos una vez más el enorme placer de disfrutar de uno de los artistas que están reventando el panorama indie del momento. A eso de las 19:00 nos fuimos a hacer un poco de cola para disfrutar de Carlos de cerca. Tuvimos la suerte de encontrárnoslo a la salida del ensayo, el tan encantador como siempre (así da gusto, a ver si aprenden otros), artista en el escenario y fuera de él, cosa que agradecemos de corazón.

Ya en la sala esperábamos a Amatria, la fiesta con ellos fue real, cuando alguien sale a darlo todo al escenario se nota. Sus bases fiesteras y su buen rollo nos pusieron a punto para Carlos Sadness. Por cierto, Amatria volverá a la sala caracol de Madrid en primavera de 2016 (ahí queda eso).

Indie 2

A eso de las 22:00 salió nuestro pelo preferido del mundo, con chaqueta de cuero, camisa moderna y piernas finas (a más no poder), Carlos nos puso de buen humor desde el momento 0 (también llamado ‘Perseide’).

Pasando por su último disco, hasta el primero bailamos y lloramos casi a la par, es un gustazo poder disfrutar de estos altibajos y hacerlo tan mágicamente como él sabe llevarnos.

Tocando temazos como ‘Celeste’, ‘Días Impares’, la gran y enorme ‘Feria de Botánica’ (como amamos esta canción), pasando por la veraniega y festivalera ‘Bikini’ y la hawaiana ‘Miss Honolulu’ Carlos y su enorme banda pusieron a toda la sala But a bailar y a cantar, tanto que tuvieron que subirle la voz porque se oía más a los asistentes que al propio Carlos.

¿Por qué nos gusta y gusta tanto? Fácil, cuenta historias cantando y para colmo nos cuenta anécdotas para mearnos de risa, ayer aprendimos una gran lección con él, los que se pasan de hipsters se llaman nórdicos (no lo olvidéis).
Tras 5 minutos de descanso y con moño en la cabeza apareció al final de la sala para intentar tocar (el poco silencio no se lo permitió) ‘En mis retinas’ en acústico, finalmente tuvo que ser en el escenario (una pena).
El colofón final llegó con ‘Hoy es el día’ y ‘Monteperdido’ si existe una manera mejor de acabar no queremos saberlo.

Volviendo loco al público y enamorando aún más a sus fieles seguidores Madrid se queda con ganas de más.
Por cierto, al ladrón de ukeleles, por favor, devuelva tan preciado objeto, una cosa es ser fan, otra cosa es robar algo con lo que el artista crea lo que todos amamos, ¡basta de fanatismos extremos!

Indie 1

Gracias una vez más Carlos, Barcelona te quiere pero no tanto como Madrid.

Sobre El Autor

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.