La noche del 19 de enero no se presentaba como una más en la que iba a un concierto: suponía un antes y un después en lo que a la música en mi vida se refiere.

Casi como un milagro, la reunión de los componentes de La Buena Vida -ahora reconvertidos en Amateur- hizo que quisiera asistir al recital como si de la venida de un nuevo mesías se tratase.

Grandes contribuyentes del llamado sonido Donosti, el grupo liderado por Mikel Aguirre, fue teloneado por Rey Lobo que, con su fusión de guitarras acústicas y sonidos atmosféricos bien diseñados y muy bien acompasados conformaron un perfecto cóctel de sabores melosos.

Rey Lobo lo forman Víctor Hernández, Javi Pasquín y Álex Jiménez y lo que este trío son capaz de crear no puede, o mejor dicho, no debe describirse con palabras: hay que escucharlo, contemplarlo y saborearlo en un directo tan sublime como el que ofrecieron al amparo del Teatro Circo. Los temas de su primer EP, Nonduermas, fueron los que se ofrecieron para disfrute y gozo del público, que los acogimos con mucho agrado. Sinceramente, espero poder seguir viéndolos en los escenarios por muchos años más.

Tras una pequeña pausa, continuó el espectáculo con el sexteto de Donosti retomando donde lo dejaron tras el impasse compositivo que vivieron. Un concierto cargado de sentimiento por las dos partes: por el público, que vivimos emocionados la vuelta de uno de los mejores grupos de pop de nuestro país, y por los artistas, que recordaron con cariño las primeras veces que vinieron a nuestra región y tocaron en nuestros pequeños pero grandes festivales.

Mikel Aguirre (guitarra acústica), Joseba Irazoki (guitarra eléctrica), Cheli Lanzagorta (sintetizador), Fernando Neira (bajo), Iñaki de Lucas (batería) y Paul San Martín (órgano) son quienes conforman Amateur y tras dos EP (El Golpe y Será Verdad) y un LP (Debut!), se encuentran girando por salas y teatros de toda España para presentarlos.

Hablar de Amateur es hablar de la historia viva del pop de nuestro país. Uno de los grupos que mejores arreglos instrumentales hacen e incluyen en sus canciones, creando microuniversos en cada canción y haciendo que viajes dentro de cada uno como pocos son capaces de realizar. Un muy buen puñado de canciones que, en conjunto con una cuidada iluminación propia del teatro, intimista y evocadora de entornos mágicos, y un sonido espectacular conformaron un recital sobresaliente.

Observamos en las nuevas canciones del grupo que se tiene muy presente la figura del desaparecido Pedro San Martín, que influyó en ellos de forma increíble. Como momentos destacables del concierto, distinguiría Atardecer#74, Será Verdad, Lo Que Nunca Tuvo Que Pasar, Pendiendo De Un Hilo, El Rastro De Una Estrella y los bises, en los que versionaron a The Beatles con Free As A Bird.

Sin duda, un concierto maravilloso y que recordaré toda la vida.

Sobre El Autor

Casi casi terminando audiovisuales. Escribo, fotografío, grabo, edito, corto, recorto, ilumino, escenifico, sonorizo, produzco, voy a conciertos, escucho y colecciono música, pierdo el tiempo en Internet y juego a videojuegos. Y hago unas croquetas que te mueres.

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