El acústico tiene la asociación innata e inmediata de estar relacionado estrechamente con la intimidad. ‘Acústico’ significa simple, sencillo, breve.  Lo bueno y breve, dos veces bueno.

Lo cierto es que este refrán lleva utilizándose desde épocas ancestrales pero en pocas ocasiones han tenido tan buen encaje como al hablar de Jack White. Muchos lo comparan con el Leonardo Da Vinci del siglo XXI, ese que tan pronto prohíbe utilizar el móvil durante sus conciertos como llora al final de su interpretación en el programa de Jimmy Fallon.

Injustamente, White nunca ha tenido el reconocimiento que se merece. Aun quedan desgraciados que al decir su nombre desconocen su obra que tiene, ni más ni menos, que veinte años. De hecho, este señor está en activo desde mucho antes de que nosotros estuviéramos en este mundo y, de no ser así, ha trabajado desde que cogió su guitarra y estableció el garaje punk como uno de los géneros más importantes de los 90.

El sonido sucio, carraspeante, ese que araña y raya la compostura y la perfección. Suena en tus oídos como suena en el lugar en que se graba. Sin florituras, sin preciosismos, con ecos, cuerdas medio afinadas y voces que picotean.

Jack White III

Jack White III

Jack White no tiene buena voz, eso es indiscutible, como tampoco se puede negar que tiene un talento especial para atraer a sus seguidores con cualquier cosa que hace. Por eso, como comentaban en a radio el otro día, no ha hecho nada nuevo.

Sin embargo, la novedad no está obligatoriamente ligada a la creación. En este caso, el músico de Nashville –de donde ahora es miembro de su Consejo de Equidad, porque esa es una de las 9.579 cosas que hace en su día a día, entre las que se encuentran jugar al béisbol o hacer sonar uno de sus vinilos en el espacio- propone un álbum en el que recoge sus temas menos aparatosos, los que suenan más reales, los que cualquiera puede hacer en su casa.

Pero, precisamente, es esa la diferencia. Que con este álbum White pretende demostrar (y lo consigue) que el sonido del grupo con el que empezó a grabar discos, The White Stripes, fueron únicos. Que la voz poco importa, que basta con agarrar una guitarra vieja y ponerse a contar historias de tres minutos y medio.

La serie melódica empieza en orden por el grupo que formó con su hermana/esposa Meg White (15), continúa con The Raconteurs (2) y finaliza con sus creaciones en solitario (9). La antología termina con la misma canción que cierra su anterior proyecto, ‘Lazaretto’. Una forma de apostar por el cambio en la línea melancólica de la repetición clasificada desde el año 1998 al 2016.

Taringa.net

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De estaca, por encima de todas ellas, ‘City Lights’, un tema que comparte título con una de las mejores películas del genial Charles Chaplin estrenada en 1931. Ambas comparten frescura, novedad y cariño pero, sobre todo, tienen en común la perfecta sintonía individuo-creación que las hace únicas y acentúan las numerosas creaciones de ambos.

Entre estas tres etapas bien marcadas, nos quedamos con ‘I’m Bound To Pack It Up’ y ‘You’ve Got Her In Your Pocket’ de los primeros White Stripes, seguidas de ‘As Ugly As I seem’ y ‘Forever For Her (Is Over For Me)’, pertenecientes a su quinto álbum de estudio ‘Get Behind Me Satan’ (2005). Éste, respecto a su anterior trabajo ‘Elephant’ de 2003 (que incluye la poderosa y cansinamente tarareada Seven Nation Army, alias ‘LOLOLOLOLOLO-LO’) supuso un extraordinario cambio de la electricidad a la compostura que más tarde volvió a sus raíces más rockeras en ‘Icky Thump’ (2007) en las que se pasó del triángulo y la marimba más pausada a la trompeta más estridente y mexicana de ‘Conquest’.

En definitiva, Jack White y todo lo que le rodea es sinónimo de majestuosidad y mitología. No hacen falta grandes cambios para palpar la clase de tipo que es. Un genio con un apellido ajeno que lo hizo propio y pensó en ser monaguillo. Menos mal que reculó.

 

Sobre El Autor

Todo queda mejor en blanco y negro. Actitud y perspectiva son dos términos que suelen funcionar bien. Nada como el final de los 60. Marc Bolan, Bob Dylan y Jack White lo han hecho todo.

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