Con la llegada de un nuevo año, llega una nueva edición del Inverfest a Madrid. La Habitación Roja fue el grupo encargado de inaugurar este ciclo de conciertos en el Teatro Circo Price. La capital ha sido una de las últimas ciudades, junto a Valencia, por las que la banda ha pasado con su gira «Sagrado corazón».

Eran 20.30 horas del 12 de enero de 2017. Con una puntualidad extrema, los de L’Eliana, salían al escenario, demostrando que «Ahora todo es posible», a pesar de que haya todo tipo de «Sombras en la oscuridad» acechando. Más de dos horas de concierto, en las que nos llevaron hasta «Siberia» y nos demostraron que siempre existe una «Segunda oportunidad», para hacer de este día, «Un día perfecto». Y todo eso, sin olvidar lo «guay» que se puede llegar a ser, con temas como «You gotta be cool».

El concierto se paró por un instante. Jorge Martí, vocalista de la banda, estaba teniendo problemas de sonido con su guitarra. Con un solo de batería, a cargo de José Marco, trataron de salir del paso – a pesar de que a lo largo del espectáculo, había momentos en los que las canciones apenas se entendían. Tras un breve lapso de tiempo, volvieron con «Posidonia». La Habitación Roja hizo magia y «La noche se vuelve a encender». Aprovechando esa luz, todos sentimos cómo nos decían: «Volverás a brillar».

Y por si había algún valenciano en la sala: Martí se dirigió a ellos y les aseguró eso de «Voy a hacerte recordar». Así que, sin más dilación, nos trasladaron a «L’Albufera». Tras la especial mención a la tierra de los integrantes de la banda, La Habitación Roja se la jugaron a cara o cruz, dejando «La moneda en el aire». El azar podría haber pasado factura, pero no habría importado en absoluto, porque somos «Indestructibles» y cualquier momento, puede ser «Nuestro momento».

Eran casi las 22.30 horas cuando los chicos de La Habitación Roja dijeron que se marchaban. Pero volvieron, para hacernos recordar el «24 de marzo», ese día en el que dijiste: «Si tú te vas», no vuelvas de nuevo hasta «Febrero». Una amenaza que hizo que todos nos encerráramos en «Mi habitación», pero que tuvo un final feliz: acabó con una pedida de mano de una espectadora a su novio. De parar el concierto para que eso sucediera, ya se encargó el propio Jorge Martí.

Esto marcó un antes y un después. Sirvió a los de L’Eliana, para avanzarnos que llegarán «Nuevos tiempos», en los que hay cosas que no cambian, como el recuerdo de los baezanos Supersubmarina. El final sí que estaba llegando. Poco antes de las 11 de la noche, los valencianos ya se habían despedido de sus fans, con el tema «Ayer».

 

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