Una de las cosas que no consigo entender es cómo la gente no se centra en lo que es entrevistar a una persona que está harta de repetir continuamente lo mismo. Por eso, mi propuesta en la entrevista de Jenny and The Mexicats fue intentar gestionar preguntas repetidas que podrían incluirse en la propia introducción del grupo sin la necesidad de hacerles repetir como los loros el inicio de sus orígenes… y es lo que voy a hacer:

Lo haré de forma muy sencilla: Jenny and The Mexicats es una banda compuesta por cuatro personas. Dos de sus músicos son mexicanos, Icho y Pantera, uno de ellos de origen español, David y su vocalista principal es Jenny, británica de nacimiento y con un fantástico acento castellano. Hasta ahí todo claro. Con un poco de imaginación es fácil conseguir descifrar que el nombre de la banda proviene de  la unión de mexicanos (mexi-) y de los madrileños, que suelen recibir la denominación de ‘gatos’ (-cats).

Una vez hecha su presentación a grandes rasgos, nos reunimos con ellos para que nos cuenten cuáles son sus impresiones tras ocho años de trabajo y la presentación de su nuevo disco, ‘Mar Abierto’, que será oficial el 24 de marzo.

En estos ocho años habéis tenido la oportunidad de viajar a diferentes lugares del mundo como Estados Unidos, México o Europa. ¿Este tipo de influencias las intentáis plasmar en vuestros discos?

D: Como cada uno somos de una parte del mundo podemos aportar distintos estilos musicales a nuestra música, desde el flamenco hasta el rockabilly, pasando por el folk y el reggae. En general todos estamos interesados en varios estilos y de alguna forma los incluimos en nuestras canciones para crear algo que nos guste a los cuatro.

¿Esa forma de unir estilos se percibe por los que os escuchan?

I: La gente se sorprende cuando nos conoce por la diversidad que ofrecemos y es nuestro objetivo principal. Somos “antietiquetas” y buscamos que a todo el mundo le pueda gustar nuestras canciones en nuestros directos…

¿Qué destacáis de un directo que no pueda tener un disco de estudio?

J: El directo se vive de otra manera que al escuchar el disco. La buena onda y la energía de un concierto son increíbles. Todos estamos muy entregados en lo que estamos haciendo y la naturaleza de la banda es muy diferente. Ya de por sí impacta ver a una inglesa cantando reggae en español o un grupo de instrumentos dispares como el cajón o el contrabajo sobre el escenario. Tenemos varios músicos que nos acompañan y ya llevamos un tiempo preparándonos para ofrecer espectáculos cada vez más sorprendentes. Además tocamos varios géneros y percibimos como muchos de los que vienen a los conciertos no se esperan que toquemos temas tan diferentes.

¿La imagen del grupo es especialmente original y añade detalles de cada uno pero todos participáis en todas las fases? 

D: A la hora de componer cada uno aporta lo que conoce, independientemente de lo que vaya a pasar después. Lo ponemos en común y van surgiendo diferentes ideas que pueden llevarse adelante o no. Hay mucha variedad de conceptos y por eso cada canción suena diferente y a lo mismo a la vez. La manera que tenemos de expresarnos o el sentido al que nos queremos distinto dependiendo de quien haga la canción pero la instrumentación es muy similar en todos los temas y eso configura una estructura al grupo y a los discos.

¿Entonces si cuál sería el hilo conductor de cada álbum?

D: Nuestro objetivo es que la persona que nos escuche no se aburra y por eso no nos centramos en ningún estilo en concreto. No nos gusta la linealidad sino que apostamos por la variedad rítmica y los altibajos. Por ejemplo, con ‘Mar Abierto’ iniciamos una preproducción que se guiaba por una línea muy emotiva y no queríamos que fuera así y pensamos que la mejor forma de seguir con el álbum era meterle más fiesta y dejar el lado emotivo para temas concretos. En realidad no hay ninguna canción igual a otra pero mantenemos sonidos característicos para darle una estructura concreta.

¿Cuál es el punto en el que os dais cuenta de que el disco está hecho?

I: Creo que cuando el productor nos dice que ya no puede más… El álbum ya está terminado pero nos falta procesarlo aún. Como estamos constantemente en la carretera no encontramos el momento de sentarnos a reflexionar sobre como suenan nuestros trabajos.

J: En cuanto a ‘Mar Abierto’ si que hemos notado que sigue sonando a nosotros pero ha madurado de otra forma que los anteriores porque existe fluidez entre las canciones a pesar de ser muy diferentes.

Casi la mitad de sus canciones están en castellano y otras en inglés, ¿cómo decidís cuando una canción suena mejor en un idioma que en otro?

D: Realmente hacemos mucha música en inglés por Jenny, que lleva a cabo casi el 50 por ciento de la composición, mientras que la otra parte la “ganamos” los demás con el castellano. De todas formas hemos tocado en muchos lugares, sobre todo en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, por eso nos gusta tener esa posibilidad de llegar a mucha más gente y es una ventaja el poder hacer canciones en diferentes idiomas.

I: Al principio solo era en inglés pero poco a poco fuimos introduciendo el castellano y ha ganado terreno porque hemos vivido en lugares donde se habla este idioma y Jenny ha mejorado en su pronunciación. Por eso, dentro de poco empezaremos con los temas en tailandés, asiático y alemán… (ríen).

Seguro que hay algún sitio que no hayáis visitado durante vuestras giras, ¿cuáles son vuestros propósitos?

I: Siempre sentimos que quedan cosas por hacer. Por ejemplo, el año pasado viajamos 104 veces en avión y todavía nos parecía poco. Nos pasamos el día en la carretera y en casas que no son nuestras y eso también cansa pero para septiembre octubre tenemos planeado visitar 7 países y ofrecer alrededor de 25 conciertos y seguramente vayan a haber más conciertos.

J: Aunque sea muy cansado en realidad es parte de nuestro trabajo y tenemos que contar con ello. Prefiero mil veces hacer música que estar en una oficina y, además, somos dueños de algo que hemos creado solo nosotros. Además pensamos ir a visitar muchos países que sabemos que nos escuchan como Bolivia, Canadá, Perú, Argentina, Brasil… y en Europa viajaremos a Holanda, Alemania, Austria, Suiza, Bélgica e Inglaterra, además de España.

Debe ser complicado llevar una vida tan itinerante y estar prácticamente siempre yendo de un punto del mundo a otro. ¿Creéis que eso lo valoran los que os escuchan o existe una imagen del músico distorsionada en  general?

D: Crea expectación, eso seguro. Cuando la gente ve que una banda viaja inconscientemente se muestra expectante, especialmente en las redes sociales, donde aparecen todas las fechas confirmadas o casi todos los pasos que da una banda. De esa formase toman más en serio el grupo. Esta cuestión junto a que a nosotros nos interesa conocer sitios nuevos y conocer nuevos públicos  hacen que se cumplan nuestros objetivos. Además, hemos notado que dependiendo del sitio las canciones se acogen de una forma u otra. En México tienen mayor interés las que hacemos en castellano mientras que en Estados Unidos interesan tanto en castellano como en inglés. Sin embargo, en Alemania se adaptan mejor a estas últimas y así juntamos ambas partes de la banda y la balanza se equilibra de la mejor manera.

 

 

 

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