Hace unas semanas los usuarios de iTunes pudieron disfrutar de manera gratiuta de “Songs of Innocence”, el nuevo disco de U2.

Hasta aquí todo correcto pero, resulta que el disco fue distribuido de manera forzosa en todos los dispositivos de Apple. Para quien sea fan acérrimo de la banda esto es una verdadera pasada ya que no ha tenido que darse el trabajo ni de buscar el álbum. Pero ¿qué pasa con el público que no  está interesado en tener este tipo de contenido en sus bibliotecas?

El batería de Foo Fighters, Taylor Hawkins no se ha cortado un pelo a la hora de hablar sobre el nuevo disco, llegando a afirmar que “suena como un pedo”; “He escuchado el disco una vez y no he encontrado nada genial en él, está todo manchado por la cuestión “orwelliana” y suena como un pedo de cualquer manera que lo escuches” (declarado a theMusic.com.au).

Declara que no han tenido en cuenta el sentimiento de “El gran Hermano” que lleva inherente. “Tu tienes el disco de U2 pero no puedes borrarlo e incluso hicieron una app específica, eso es horrible”.

Por otro lado, hace escasos dos días, Bono contestó a toda esta polémica. Un fan le preguntó: ¿Podríais no publicar nunca más un disco en iTunes que automáticamente se descargue en las bibliotecas de los usuarios? A lo que el líder de la banda contestó: “Lo siento. Tuve esa preciosa idea, puede que nos dejáramos llevar, algo a lo que tienen los artistas”. Bono confesó que hubo “Un poco de megalomanía, un toque de generosidad, algo de autopromoción y un profundo miedo a que estas canciones en las que hemos puesto nuestra vida durante los últimos años no fueran escuchadas. Hay mucho ruido ahí fuera, y supongo que nos pasamos de ruidosos para hacernos oir”.

Dejando de lado si el nuevo disco suena bien o no – es una cuestión personal de cada uno- creo que es un verdadero mazazo “colar” algo así porque sí al usuario. Algo importante en todo esto de las tecnologías es la facultad de elección que tiene consumidor ; facultad esencial para estar contento con el servicio y de esta misma manera, al elegir, quede constancia de cuales son los gustos reales. Creo que si hubiese pasado lo mismo si nos hubiesen colado en nuestra biblioteca un disco de Justin Bieber, el tema hubiese dado mucho que hablar. Se trate del artista que se trate, es algo invasivo se mire por donde se mire.

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