Los Caligaris

Los Caligaris

Era las 20:40 aproximadamente cuando bajando las escaleras de la sala But de Madrid empiezo a escuchar una cuenta atrás, no sabía lo que se venía encima.

Al llegar al cero ya estoy en la pista y un grupo de tíos sobre el escenario, no son La Pegatina. Son Los Caligaris. La noche no pudo tener mejor calentamiento. Desde A

rgentina vienen estos tipos con su ska, rumba y volteretas. Sí, volteretas y acrobacias sobre aquel pequeño escenario (quizás demasiado para quienes iban a recibir). Una mezcla entre música y circo, puro espectáculo. Cuando empezó el concierto de los Caligaris no les había escuchado, ahora les tengo en mis listas de Spotify. Recomendados quedan, aunque estoy seguro de que volverán a España para brillar con luz propia, y yo, no me los voy a perder.

Una vez acaban su circo los argentinos, (sin camiseta) abandonan el escenario. Minutos de descanso, demasiado largos entre que los técnicos hacen su trabajo, cambian los equipos, pruebas de sonido y blabla.

Se apagan las luces, empieza la noche.

La Pegatina en Madrid

Adrià dándolo todo

Resumir el concierto de La Pegatina se antoja imposible, pero por exigencias del guión lo intentaré. Fiesta, fiesta, fiesta y FIESTA. Más de horas sin parar de bailar, sudar, cantar, chocar con desconocido/as y perder a tu compañía para que de pronto a aparezca exhausta a tu lado. Sonaron las nuevas de Revilsiú, las clásicas, las “lentas” y las de dejarte los hombros en un pogo. Por el escenario pasaron además amigos como Rayden, El Niño de la Hipoteca (Que veremos el 6 de Noviembre en Madrid), el Canijo de Jerez y los Caligaris. Todos ellos dieron su toque a la fiesta. Una fiesta que todos/as deseábamos que no acabara nunca. La Pegatina tiene algo que les hace especiales. Cuando pasa del .mp3 al directo, dejarás de conocer la palabra “inmovilismo”. Es más que un grupo de música, son los directores de la diversión. El concierto parecía acabar cuando sonó Maricarmen. Pero no. Se bajaron a la pista a tocar y bailar con su público, llegó así la catarsis de un concierto que recordarán todas aquellas personas que consiguieron entrada.

Brindemos juntos por más años de La Pegatina.