Cuántas son las ganas y qué corto es el tiempo. Ya ha pasado casi un mes de ese conciertazo y eso no impide que os acerque un pedacito de este grupo de innumerables piropos. Llevaba semanas esperando ver Aurora & The Betrayers en directo. Podrían estar en la sala El Sol como en la mismísima Riviera que sabía que nada más sonar las primeras notas de cualquiera de sus temas se me iban a activar las hormonas que me harían subir por las nubes. Lo hicieron, esta vez, con ‘Fire’, tema que con cuatro contundentes notas y una poderosa puesta en escena nos heló la sangre y nos hizo salivar como babosas. Aurora saltó al escenario junto a sus chicos de Siete Pulgadas (incluido, de nuevo como lo hizo en la sala Shoko el pasado febrero, el Indio de Vetusta Morla en percusiones) con un tema contundente, quizá el más sereno de todo el nuevo disco ‘Vudú’. Oscuro, soberbio, un soplo de aire fresco para la banda al fin y al cabo, algo que muchos oyentes esperan en un grupo: renovación y rejuvenecimiento, básicamente.

‘Vudú’ está recién salido de la nevera pero no por ello es un trabajo frío e intacto. Muchas horas de trabajo, quebraderos de cabeza, horas de brainstorming en el proceso creativo han creado un disco que nos demuestra el género que se cuece, como puede, en España. Inclasificable, polisémico, innovador y efervescente, este nuevo disco plantea una nueva imagen de la banda, más seria pero igual de cercana.

Aurora García es una mujer tan poderosa como tierna. Agradeció numerosas veces nuestra asistencia a su concierto y desprendió una sinceridad tan pura que pocos artistas, a nivel personal, han conseguido que cale.

Durante el concierto sonaron muchos temas del primer disco, ‘Shadows go Away’, tan completo como su sucesor pero quizás con un estilo más vintage que sigue en cierta forma las líneas góspel y soul que Aurora presentó con Freedonia. ‘If you could be me’, un tema tan intenso como bailable, dio muestras de la calidad musical de los Betrayers, donde se nota la cuidada melodía que más tarde se sentirá en temas más electrónicos y casi robotizados del nuevo disco. ‘Walk to the Stars’ fue un verdadero homenaje al recién fallecido Ziggy Stardust, el Duque Blanco, cuya imagen apareció de fondo al terminar la canción.DSC_0980

Con un descanso más que merecido para Aurora debido a la exigencia vocal de sus temas, los Betrayers y las coristas nos hicieron una fascinante introducción instrumental que cerró el círculo de la perfección aquel 26 de febrero en La Riviera. Otros de los momentos más huracanados del concierto fue la interpretación de ‘From Love To Hate’, donde a la mayoría de los que estábamos allí nos dejó con la cara cuadrada. Está fuera de lo común el nivel de este grupo, tanto de su solista como de los otros 9 músicos que ocupaban el escenario. A pesar de que no me gusten las comparaciones, aquello fue un verdadero cóctel con reminiscencias de Tina Turner e incluso Janis Joplin, como escuché decir a alguno de los afortunados de la primera fila.

Si ya de por sí la calidad musical es suprema al escucharlo en disco (o en vinilo si sois tan afortunados como yo de tenerlo en el tocadiscos), hacerlo en directo es una transformación salvaje que viaja entre lo espacial y lo vintage. Bravo, chicos, ‘Pay me Back’ se ha convertido en una de las canciones que esperamos volver a escuchar enrabietados en las primeras filas de la marabunta y ‘Steppin’ to the bad side’ pasa a disfrazar nuestros oídos con notas muy similares a nuestros amados Beatles en su final. Buena forma de terminar un disco, sin duda.

Sobre El Autor

Todo queda mejor en blanco y negro. Actitud y perspectiva son dos términos que suelen funcionar bien. Nada como el final de los 60. Marc Bolan, Bob Dylan y Jack White lo han hecho todo.

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