La manera de componer de la mayoría de los artistas dice mucho de ellos, de sus vivencias y maneras de pensar. Así, los álbumes en solitario de ciertos artistas son un claro reflejo de lo que esos artistas son y, en esta ocasión también se produce el mismo efecto en Everyday Robots. A pesar de haberse publicado hace más de dos meses, este álbum merece ser analizado por la capacidad atrayente de una serie de canciones que rozan el minimalismo y la soledad y se rocían de alegría con otras más optimistas que cuentan, como veremos, historias de elefantes.
Titulado como la canción que abre el álbum, el primer álbum en solitario del mítico Damon Albarn. Que el músico británico deje huella no es algo que sea novedad ni que deje indiferente a nadie. Con sus múltiples proyectos musicales y una trayectoria musical de más de veinte años.

Imagen principal de uno de los movimientos más icónicos del pasado siglo, el brit-pop, consiguió junto con Graham Coxon (guitarra), Alex James(bajo) y Dave Rowntree(batería) formar uno de los grandes grupos de los noventa, Blur. Enemigo acérrimo de la banda liderada por los hermanos Gallagher,Oasis, se estrenaron conLeisure en 1991 y siguieron con álbumes míticos como Life is Rubbish (1993) o Parklife, que este año cumple su veinte aniversario.

Con
un proyecto paralelo al grupo que le catapultó a la fama, Albarn se lanzó de cabeza a una banda sin precedentes formada por dibujos animados en el año 2001.  Creado junto a Jamie HewlettGorillaz es uno de los grupos musicales más completos que se han visto hasta ahora, tomando por influencias la música reggae, el hip-hop y el rock indie.

Si hay algo que caracteriza a Damon Albarn es la inquietud por hacer nuevas formaciones y la curiosidad de verse sumergido en nuevos proyectos de categorías muy dispares. Así, más tarde comenzó a interesarse por la música africana y creó otros grupos ajenos a la misma, como The Good, The Bad & The Queen junto a Paul Simonon y Rocket Juice & The Moon, con el mítico bajista de Red Hot Chili Peppers, Flea. Además, ha participado en la banda sonora de una de las grandes películas de Danny Boyle protagonizada por Ewan McGregor ‘Trainspotting’ (1996) y ha coescrito dos óperas, la última de ellas Dr. Dee publicada por Parlaphone hace dos años.segunda_c

El artista ha elegido de nuevo esta discográfica británica que a lo largo de su historia se ha encargado de publicar álbumes de grandes grupos como The BeatlesColdplay o Radiohead. Y no es para menos, ya que ‘E
veryday Robots’
 abre lo que podría llamarse una nueva perspectiva de la música y el sentimiento de querer crearla puliendo delicadamente cada uno de sus tramos.

Centrándose en el tema del acaparamiento de las tecnologías y la robotización de las pers
onas como puede verse en‘Lonely Press Play’, el álbum puede sentirse en ocasiones frío y tétrico con canciones biográficas como ‘Hollow Pounds’, donde el artista retrata un capítulo de su infancia en el verano de 1976. También autobiográfica y de tono más serio, se presenta ‘You & me’ una atrayente melodía de principio a fin con dos partes bien diferenciadas que crea tanta adicción como de lo que habla: la heroína. Polémica canción de la que el artista ha hablado con total naturalidad y ha declarado haber sido un potente consumidor durante la pasada década junto a su por entonces novia Justine Frischmann, de Elastica.

Esa nostalgia protagonista en gran parte del álbum con ‘Seven High’ o la destacada ‘The Selfish Giant’ junto a Natasha Khan de Bat of Lashes se vuelve del lado contrario con ‘Heavy Seas of Love’, que cierra el debut en solitario de Albarn como se merece o ‘Mr. Tembo’, la divertida canción de una cría de elefante que conoció en un viaje al Congo en el año 2011 a golpe de ukelele y coro góspel. También de animales va la cosa en ‘Parakeet’, donde habla de periquitos londinenses.

Entre las pistas de la cara B, destacamos ’Electric Fences’ con mayor predominio de la guitarra, ‘Empty Club’ y ‘Father’s Daughter’s Son’, todas ellas muy en la línea del resto del álbum.

En definitiva, sería injusto calificar Everyday Robots como un álbum simple, monótono y depresivo como muchos han llegado a ver. Lo cierto es que la capacidad introspectiva del artista llega al oyente de tal manera que disfruta los cerca de 48 minutos de duración del disco de una sola pasada con sonidos que en pocas ocasiones o en ninguna han podido recibir. Desde luego, no abunda el optimcuarta_cismo en su composición pero sí lo hace una extensa variedad de sonidos que merecen reproducirse más de una vez.

Que no os confunda la portada austera del disco, donde puede verse al músico de 46 años en actitud moralmente baja o desganada en tonos grises y oscuros. Lo que va más allá de esa imagen sorprende y emociona de la misma manera.

Tal y como reza la última estrofa de una de las famosas canciones de Gorillaz con nombre de actor mítico de cine, ‘Clint Eastwood’“My future is coming on”. Esperemos que le vaya bien y auguramos que no hace falta rezar para que a Albarn le vaya estupendamente, esta vez, con un diente de oro.

 

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