Crónica de Sara Gonzalez Diaz y Alejandro García-Cantarero Alañón

Todos sabemos que la emoción que se siente al llegar a un festival es un sentimiento que no se puede comparar con nada, eso fue lo que nos pasó al poner el pie en Bilbao el jueves. Nada más llegar pudimos ver lo bonito que lo dejaron con cientos de carteles de los artistas que actuarían en los días siguientes colgando de las farolas, reconocemos que nosotros queríamos robar alguno.

Con toda la emoción nos enfrentamos a un primer día de festival, tenemos que reconocer que subir el Kobetamendi nos hizo llegar un poco más sin aliento de lo que ya esMumford & Sons BBKtábamos. El día comenzó con el bailoteo y el divismo del cantante de Of Montreal. Les siguió Future Islands, que nos dejaron sin palabras con tanta energía encima del escenario, que nos dio fuerza para aguantar todo el festival con una sonrisa de oreja a oreja. El plato fuerte de la noche eran Mumford & sons: en cuanto Marcus y los suyos salieron, los asistentes del BBK lo dieron todo. Fue una obra magistral de la música, hicieron vibrar a todos los asistentes con sus clásicos y con sus nuevas canciones como ‘Believe’. El día continuó y, aunque el nivel ya estaba alto, con Dover y Capital Cities lo estuvo aún más; a eso se le llama energía en el escenario (aunque tuvimos que elegir ver la mitad de cada concierto por el solapamiento :( ). Cuando ya estábamos agotados llegaron los increíbles Disclosure, a los cuales teníamos muuuuuchas ganas de verlos en directo y no defraudaron. Hicieron bailar al público hasta dejarnos por los suelos, nos encantó su escenario, realmente tenía una imagen increíble. Cansados nos retiramos a dormir hasta el viernes en el que nos esperaban aún más sorpresas.

Tenemos que reconocer que el viernes al irnos de pintxo nos encontramos al plato fuerte de la noche por ahí y charlamos con ellos, benditos alt-j. Ya comidos y felices nos dirigimos a subir el kobetaterror otra vez. Empezamos con James Bay que nos sorprendió, preciosa voz, llenó de alegría a todos los asistentes. De ahí y aún sin acabar nos fuimos directos a la carpa a ver a los nuevos y sorprendentes Catfish and the Bottlemen, concierto corto pero intenso, queremos repetir sin duda. Y por fin, tras tantaAlt-J BBK espera llegó Alt-j , grupo que, con tan solo dos discos, ha sabido innovar y recrear la escena musical, que dieron un pleno espectáculo en el que con tan solo sus voces y 4 luces llenaron con su presencia a todo Bilbao.

Un poco cansados disfrutamos del gran Ben Harper que por supuesto, NUNCA defrauda, y para terminar de morir bailamos con Chromeo hasta que no pudimos más.

Y por fin llegó el último día, en el que el BBK había guardado su pólvora más fuerte para incendiar el Kobetamendi. Algunos fans desde la noche, otros desde las primeras horas de la mañana, hacían cola para entrar al recinto: era el día de Muse. Tras las carreras comenzaron los conciertos en el escenario principal a ritmo de rock and roll: Vintage Trouble nos hicieron recordar los años 50-60, pues los que fueron teloneros de AC/DC dieron un gran espectaculo con crowdsurfing incluido. Y le llegó el momento a unos suaves (despues de la explosión de VT) Kodaline. Los irlandeses no terminaron de llegar al público, pero no podemos negar que tienen unos temazos tremendos y que pronto les veremos por nuestras tierras. Y nos llegó una mala noticia: por motivos de salud Of Monster And Men tendrían que reducir la duración de su actuación, pero eso no evitó que dieran un tremendo show con su misticismo y sus temazos como “Little Talks” o “Crys20150712_011927tals”.

Y llegó el momento que todo el Kobetas esperaba: aparecieron en escena Matt Bellamy, Dom Howard y Chris Wolsh Wors Wolsteholme, es decir, Muse, que reventaron el recinto con su gran show. Y es que los ingleses nunca defraudan: confeti, globos gigantes, y rock rozando tanto pop como heavy hicieron que un servidor, y más de uno me entenderá, no
tocáramos el suelo ni aun que quisiéramos, pues todo el mundo saltaba, sin importarle la lluvia que comenzaba a caer en Bilbao, poniendo punto y final a esta edición del festival.

Y por eso nos ha encantado, otro año más, visitar tierras vascas para ser testigos de tales hazañas musicales, y de algunos grandes del panorama musical actual. Ya estamos contando los días que quedan para las primeras confirmaciones de su próxima edición y de volver a disfrutar del ambiente del monte Kobetamendi.

 

Sobre El Autor

Estudio Ingeniería Informática desde mi cueva, pero en ocasiones salgo al mundo exterior a disfrutar y fotografiar conciertos y festivales. Puedes encontrarme en las primeras filas.

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