Ya pudimos escuchar unos pequeños avances de su ultimo disco en el festival Mad Cool de Madrid, pero desde el 9 de septiembre podemos escuchar Wild World, el nuevo disco de una de las bandas del momento de Reino Unido: Bastille.

Recuerdo esa tarde de 2013, en el que descubrí un pequeño grupo que solo había sacado unos sencillos, pero que prometían mucho; y desde entonces ha sido un no parar, a pesar del tiempo de descanso que se tomaron entre 2014 – 2016, del que solo se supo de ellos por una edición especial (VS. (Other People’s Heartache, Pt.III)), pero todo parece que Bastille ha vuelto, y por la puerta grande.

La edición completa del disco contiene, nada más y nada menos, que 19 temas, pudiéndose escuchar en 66 minutos, los cuales no se hacen nada monótonos, debido a la diversidad de ritmos y estilos musicales entre canciones. El disco abre con Good Grief, su primer single, que comienza con algo muy típico de Bastille: usar audios de series o películas; pero de repente nos sorprende con un toque muy pegadizo con un ligero aroma a funk, que te atrapa al momento.

Le sigue The Currents, una canción con toques más oscuros, violines y sintetizadores, que trata sobre una relación más complicada de lo que se imaginaban; pero es lo que tiene Bastille, aunque las letras sean profundas, o tristes, te hace moverte con sus ritmos pegadizos. An Act Of Kindness, nos lleva a un Bastille más electrónico, rodeado de beats lentos, y una voz a veces sobrepasada por el ambiente, desaprovechando el potencial de Dan Smith (cantante).

Warmth comienza, de nuevo, con voces de televisor, que reactiva al oyente después del tema anterior, contrastando la lentitud con un tema rápido, movido, más enfocado al rock. Es la primera variedad de ritmos y sonidos del disco, lo cual es agradable a la escucha, ya que no te sumerge en una monotonía constante. Y volvemos al indie con Glory, gracias a sus beats, violines y toques electrónicos “Bastilleros“. En esta canción han sabido darle partido a la voz de Dan, y nos acaba recordando a Bad Blood, como si hubieran sacado la canción de su primer disco.

El comienzo de Power recuerda ligeramente a algunos comienzos de The XX, con un ritmo bien marcado, algo lento; pero después hace honor al nombre de la canción, con uno subidones poderosos de guitarra y un estribillo muy enérgico. Le acompaña Two Evils, otra canción que hace honor a su nombre. Volvemos a un tono oscuro, muy de película de James Bond, misteriosa, dramática, que también da mucho juego a la voz de Dan y no se hace pesada gracias a las guitarras. Se podría decir que nos encontramos frente al Yin-Yang del disco, un tema enérgico frente a un tema lento y misterioso.

 

Y volvemos a la televisión, que nos acompaña durante todo el disco, y el “renacer” de éste, con Send Them Off!, otro tema sacado como single. Renacer porque, aunque sigue siendo un tema no tan enérgico como Power, ofrece una lenta vuelta a los ritmos bailables de Bastille, y la trompeta en este tema es un extra muy bien colocado. Lethargy no corresponde para nada con el nombre. Con un estribillo muy festivalero, que te dan ganas de levantar de la silla y mover las caderas casi como si estuvieras en Rio, se convierte en un tema muy marchoso y bailable.

Y volvemos a tener un corte, una antítesis, entre Lethargy y Four Walls (The Ballad Of Perry Smith), en la que volvemos al Bastille lento, de beats y voz, con toques de electrónica, creando una atmósfera de balada oscura, pero sin ser pesada. Y el riff de guitarra nos indica que hemos llegado al ultimo renacer del disco, un renacer más oscuro, con más fuerza y acción, a pesar de lo breve que es. Hablamos de Blame, el onceavo tema del disco, el cual se hace corto de lo bueno que es.

Fake It fue el segundo single del disco, en el cual volvemos a escuchar la televisión, seguida de una esencia electrónica con esos falsetes y los beats característicos; aun así es una canción lenta, sin fuerza, centrada más en los sonidos graves que en darle más vida a la canción. A continuación viene una canción con un comienzo difícil de definir… ¿una alarma de ambulancia de juguete? ¿gatos a los que se acaban las pilas?. Aun así, Snakes vuelve a traernos al Bastille energético, animado y transmitiendo muy buen rollo, haciendo que su tema (la letra trata de luchar contra tus problemas) pueda llevarse a cabo, levantando el ánimo en cualquier momento. Y viene la canción final del disco original: Winter Of Our Youth, una canción simple, con ritmos no tan experimentales, acorde con el disco y siendo un gran final para Wild World.

Pero eso no es todo, la edición deluxe, o completa, nos incluye 5 temas exclusivos, los cuales nos permiten descubrir a un nuevo Bastille. En Way Beyond se nos presenta un Bastille sin censura, divertido, con toques de hip-hop que, aunque no llega a pegar como continuación de Winter Of Our Youth, no se le puede negar al grupo el buen trabajo con esta canción. Y nos encontramos con una perfecta transición con Oil On Water, haciendo que parezca la continuación de la canción, aun con el cambio de ritmos, volviendo al piano, los beats y la electrónica made in Bastille.

Campus es posiblemente de las canciones más animadas del disco, una pena que no se incluya en la versión original. Con ritmos parecido a Lethargy, incitándote a saltar y bailar por toda la casa. Y llega ya la recta final del disco, de la mano de Shame, un tema muy comercial, a la vez que mantiene la esencia de los Bastille del primer disco; y The Anchor, que nos ofrece una última vez esas conversaciones de televisor con un piano de fondo, con un tema muy íntimo y emocional, ocultado con el ritmo animado característico del grupo. Cabe destacar las trompetas precediendo a la parte más íntima de la canción, ofreciendo un gran final al disco.

En conjunto, Wild World es un disco con muchas antítesis, muchos cambios de ritmo y mucha, mucha experimentación. Esta experimentación puede salir bien, o ser un desastre; pero en el caso de Bastille han sabido compaginar todos los ritmos en un modo único, haciendo un disco fácil de escuchar para lo largo que es, y muy, muy diverso; lo cual es un plus; pero no llega a sobrepasar su primer disco, Bad Blood. Será que estaremos más acostumbrados a este ultimo, pero seguro que con un par de escuchas más, le cogemos el mismo cariño a Wild World.

Si os ha gustado el disco, el día 4 de febrero estarán en el Barclaycard Center de Madrid. Puedes hacerte con las entradas aquí.

Sobre El Autor

Estudio Ingeniería Informática desde mi cueva, pero en ocasiones salgo al mundo exterior a disfrutar y fotografiar conciertos y festivales. Puedes encontrarme en las primeras filas.

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