Cualquiera que haya nacido en los 90 puede decir que Amaral es la banda de su vida. La pareja formada por Juan Aguirre y Eva Amaral nos acompaña desde que tenemos uso de razón y, sobre todo, de valoración de la música. Y es que el álbum con el que pasaron a sonar en todas las radios, ‘Estrella de mar’ (2002) dibujó los límites del pop español de aquella época.

Al frente, una mujer con una voz cortante que surgía desde el más interno de sus tonos graves, abría el disco contando una historia de dolor y añoranza, con sus más y sus menos. A su lado, un hombre con gorra que ha sido objeto de multitud de ‘memes’ a lo largo de estos años por su silencioso carácter, que parece sobresalir frente al incesante temperamento de la que fue su compañera de vida en términos exactos y continúa siéndolo en los profesionales, Eva Amaral.

Por compartir género y melomanía, me es imposible no centrarse en la figura de Eva, la mujer que con un par respondió a un supuesto seguidor cuando la llamó “zorra” en mitad de un concierto, aquella que ha trabajado con el adorado Enrique Bunbury (relación quebrada, según dicen, algo que poco importa por la magnitud de sus carreras), ha teloneado al mismísimo Bob Dylan (motivo de lo anterior, de acuerdo a la constante rumorología) y ha tocado en la fiesta de cumpleaños de Nelson Mandela, estas dos últimas incursiones junto a su inseparable Juan.

Su incontestable energía es recibida en cada uno de sus conciertos, donde sus seguidores les reciben con los brazos abiertos y las pilas cargadas por saber que tienen ante sus ojos al, quizás, grupo español más importante y más subestimado de la historia. Porque si hay algo claro es que Amaral es esa banda que está ahí pero que nunca vemos la ocasión de hacerlo porque sabemos que volverán.

Y sí, es cierto, regresarán, con insospechadas entregas musicales que mantienen la misma línea elegante y salvaje a la que nos tienen acostumbrados pero nunca volverá a repetirse una noche como la del próximo 28 de octubre.

Los más adeptos seguramente ya hayan decidido tomar la inevitable decisión de de acudir en varias ocasiones pero, los que parecen estar menos convencidos, pueden encontrar el motivo perfecto para aprovechar la próxima oportunidad que se les presenta el próximo 28 de octubre, cuando tocarán en el WiZink Center de Madrid y grabarán un disco en directo en su fecha de cierre de la inigualable gira ‘Nocturnal’. ¿Vas a olvidarte de una fecha tan especial?

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