La gente tal, la gente cual, es que la gente… ¡joder con la gente! Esto seguro les suena, y es que los humanos nos pasamos la vida hablando de la gente en general, como si nosotros mismos no formásemos parte de ese colectivo. A protestar a la Gran Vía no es más que gente hablando de gente. Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchía, de la compañía Los absurdos teatro, recrean situaciones cotidianas como el trabajo o el gimnasio de las personas haciendo lo que más le gusta: criticar.

Esta descripción puede sonar a drama, la degeneración de una sociedad en la que sólo nos queda la capacidad de criticarnos unos a otros. Nada más lejos de la realidad, A protestar a la Gran Vía es una comedia absurda, de esas en las que no pararás de reírte porque te sentirás identificado en más de una ocasión. Y además, para que engañarnos, nos gusta reírnos de los otros.

Todos los amantes de lo absurdo – y todos aquellos que quieran reírse un rato-  pueden disfrutar de A protestar a la Gran Vía todos los jueves en el teatro Lara hasta el 5 de abril.

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